domingo, 20 de agosto de 2017

15 DIES A BRUSSEL•LES AMB PAU i EL CHU CHU TREN

Ha de ser màgia que uns sons que amb prou feines entens et despertin els cinc sentits que fa que els repeteixis com un lloro amb teatral entonació tal com si fossin una seriosa i intima conversa.

Ha de ser màgia el que de cop i volta et transportin a una nova dimensió quan escoltes: Avi! , Avi,! Avi! com si fos el crit d'un seguidor anomenant a l'ídol del seu equip. Un crit que fa que tu tanquis els ulls, respires fons, i et diguis per a tu mateix: atenció!, que aquest sóc jo. I aquest individu que crida és el personatge que et fa sentir el tipus més afortunat de l'univers.

Però, sents que estas sol davant del perill quan ell va corrent cap a tu com un huracà de somriures i baves. Aquí estàs tu, preparat, com aquest parallamps en la tempesta, per rebre la desbordant energia que com una guspira que de sobte et converteix en nen.

Màgia, màgia, perquè s'atura el temps i fa desaparèixer l'espai.

Màgia perquè fa que el món sencer es concentri en aquest instant, que es juntin el teu passat, el teu present i, sobretot, el teu futur. Que tot, absolutament tot el que sents és en els teus braços, agafat de la mà o jugant a la pilota.

Màgia de la bona, de la que fa que només repeteixis amb ell, una vegada i una altra, Chu Chu Tren! Chu Chu Tren! Així, de cop i volta et converteixes en una vella màquina de vapor fumejant, i vegis el tren, en les tres caixes de cartró lligades o en els quatre llapissos posats un rere l'altre o a terra amb les seves vies i vagons de fusta y de colors o en els carrers de Brussel·les en el que si pugen i baixen passatgers. Tots són el Chu Chu tren.

Tots són el “Chu Chu Tren de la felicitat", perquè tots són el tren del Pau i també del seu Avi.

Aixi que, visca totes les iaies i els avis del món !

Agost 2017

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Debe ser magia que unos sonidos que apenas entiendes te despierten los cinco sentidos que hace que los repitas como un loro con teatral entonación tal como si fueran una seria e intima conversación.

Debe ser magia lo que de repente te transporten a una nueva dimensión cuando escuchas: Avi! , Avi ,! Avi! como si fuera el grito de un seguidor llamando al ídolo de su equipo. Un grito que hace que tú cierres los ojos, respiras fondo, y te digas para ti mismo: atención !, que este soy yo. Y ese individuo que llama es el personaje que te hace sentir el tipo más afortunado del uniré

Pero, sientes que estás solo ante el peligro cuando él corriendo hacia ti como un huracán de sonrisas y babas. Aquí estás tú, preparado, como este pararrayos en la tormenta, para recibir la desbordante energía que como una chispa que de pronto te convierte en niño.

Magia, magia, porque se detiene el tiempo y hace desaparecer el espacio.

Magia porque hace que el mundo entero se concentre en ese instante, que se junten tu pasado, tu presente y, sobre todo, tu futuro. Que todo, absolutamente todo lo que sientes está en tus brazos, de la mano o jugando a la pelota.

Magia de la buena, de la que hace que repitas con él, una y otra vez, Chu Chu Tren! Chu Chu Tren! Así, de repente te conviertes en una vieja máquina de vapor humeante, y ves el tren, en las tres cajas de cartón atadas o en los cuatro lápices puestos uno tras otro o en el suelo con sus vías y vagones de madera y de colores o en las calles de Bruselas en el que si suben y bajan pasajeros. Todos son el Chu Chu tren.

Todos son el “Chu Chu Tren de la felicidad”, todos son el Tren de Pau y también de su avi.

Asi que, ¡viva todas las abuelas y los abuelos del mundo!


sábado, 1 de julio de 2017

Olé Paco Carbonero: Viva Comisiones Obreras

Joaquim González Muntadas
Director Ética Organizaciones SL


El Maestro preguntaba a una madre:
«¿Cómo está tu hija?».
«¿Mi hija? ¡No sabes la suerte que ha tenido! Se casó con un hombre maravilloso que le ha regalado un coche, le compra todas las joyas que quiere y le ha dado un montón de sirvientes. Incluso le lleva el desayuno a la cama y la permite levantarse a la hora que quiera. Un verdadero encanto de hombre!».
«¿ Y tu hijo?»
«Ése es otro cantar. . . ! ¡ Menuda lagarta le ha caído en suerte! El pobre le ha regalado un coche: la ha cubierto de joyas y ha puesto a su servicio no sé cuántos criados. . . y ella se queda en la cama hasta el mediodía! Ni siquiera se levanta para prepararle el desayuno. . . !».

Esta breve historia, de las centeneras que escribió el jesuita y contador de cuentos Anthony de Mello (India 1931-1987), explica, con su habitual sencillez que, al valorar un mismo o parecido hecho, las simpatías o los intereses de cada uno tienen mucho peso

Así que, consciente del riesgo de que muchas personas vean un ejemplo más de esa “doble vara de medir”, creo que es  justa y valiente la respuesta de CCOO de Andalucía, de “apoyo total y absoluto” a Paco Carbonero quien, hasta hace pocas semanas, fue su secretario general.  Así lo ha escrito en un COMUNICADO ante el Auto Judicial en el que se le incluye  como investigado, que se hizo público, el pasado 28 de junio, día de apertura del XI Congreso Confederal de CCOO.



La decisión tomada por el Congreso es valiente porque ha preferido mirar de frente y explicar los hechos y con ellos la raíz del conflicto laboral. Como refleja el propio auto judicial, el comportamiento del sindicato y el de Paco Carbonero es correcto puesto que no tuvo ninguna actuación directa en los hechos que sean constitutivos de delito alguno, a pesar del riesgo de esta decisión que puede llevar a la incomprensión en muchas personas, en unos  casos sincera y, en otras,  interesada.  O incluso de cierta incongruencia y contradicción con lo que, seguro, en más de una ocasión, CCOO habrá expresado o incluso criticado,  hechos que muchos pueden comparar o ver como similares.

Pero ahí está precisamente la valentía de asumir la incomodidad de esta contradicción, tanto de Paco Carbonero, pues quien le conoce sabe de su honradez y escasa ambición por los cargos, como de CCOO de Andalucía y de toda España. Y no resolverlo triturando el honor de esta persona, aunque nadie dudara de su honorabilidad y, por lo tanto, haciendo precisamente  lo contrario de lo que se piensa y que la evidencia de los hechos demuestran.

El XI Congreso ha tomado una decisión valiente y también incómoda, precisamente en un día transcendental para su futuro donde se elige el equipo que deberá dirigir la organización los próximos cuatro años. Y ha decidido,  mirar de frente a su afiliación y a la sociedad para defender y  explicar el trabajo hecho en aquel difícil conflicto laboral de hace 12 años conocido como la Faja Pirítica de Huelva.

El Congreso ha decidido mantener a Paco Carbonero en la candidatura de la Comisión Ejecutiva Confederal, tal como estaba previsto.  Un decisión sustentada  por la fuerza que da la razón de saber y conocer su honradez, como dijo Ignacio Fernandez Toxo en su discurso a los delegados y delegadas del Congreso: La única actuación de Carbonero en relación con aquella asociación fue poner su firma para la constitución y a partir de aquel momento dejó de actuar”.

CCOO ha tomado la decisión más difícil e incómoda, por la que seguro va a recibir críticas e incomprensiones que se podría haber ahorrado si hubiera tomado la contraria, pero es precisamente en momentos como estos, cuando se decide poner  por delante la ética a la estética de la comodidad y el aplauso, donde se miden los verdaderos líderes y se demuestran las organizaciones decentes en las que vale participar.


Por esto Ole Paco y viva CC.OO.



martes, 20 de junio de 2017

Sindicalistas, no tengáis miedo de lo nuevo

“No tengáis miedo de lo nuevo”, este es el título del libro, dirigido al mundo sindical, escrito por José Luis López Bulla y Javier Tebar Hurtado, que acaba de editar Plataforma Editorial, prologado por el siempre brillante profesor Antonio Baylos. Es un hecho excepcional, y también una buena noticia para el mundo del trabajo, que se publique un libro sobre sindicalismo, en un país donde no hay prácticamente literatura  que vaya más allá de la historia de las organizaciones o de relatos de algunos conflictos, luchas, o biografías heroicas de sus líderes históricos.

En España se escribe poco, por no decir prácticamente nada, sobre las experiencias de la acción sindical en las empresas. Debido a lo mucho que cotidianamente produce con su acción, negociación y acuerdos en los centros de trabajo, como sucede en la mayoría de los países de nuestro entorno, nuestro sindicalismo merecería más estudio y publicación que ayude a  profundizar en la realidad del mundo del trabajo que es, por suerte, mucho más rico y va más allá de las leyes y sentencias de los tribunales. 

Con este libro, directo y provocador como es su dialéctica, José Luis López Bulla hace una útil aportación al debate sindical, tan necesario en estos tiempos llenos desafíos, cambios y transformaciones profundas en el trabajo y  las empresas. Un libro dirigido a las decenas de miles de personas comprometidas con representar el mundo del trabajo, y con la lucha diaria por su humanización.  En palabras del autor, el sindicalismo precisa una “profunda autoreforma” tanto en sus formas de organización y representación, como en sus formas de comunicar y movilizar. Sobre todo, una profunda actualización en sus propuestas y reivindicaciones para que respondan de verdad a la nueva realidad que se vive en la empresa global, flexible, digital, y al nuevo mercado de trabajo tan distinto al de hace escasos años.

Sobre todo, José Luis López Bulla, insiste en lo que ha sido una constante diaria  en su discurso desde su Blog Metiendo Bulla: “ el problema ….. no es el envejecimiento en las formas de representación del sindicato, especialmente en el centro de trabajo. La cuestión está en la afasia, de un  lado, entre los cambios en el centro de trabajo y el mantenimiento de las mismas formas de representación anteriores a tales mutaciones…… mientras las formas organizativas del sindicato - especialmente la representación - mantienen el carácter típico de los tiempos del fordismo en el Estado nacional”.

Advierte de  que más allá de los papeles aprobados en los congresos,  el sindicalismo confederal debe comprender que la victoria en el conflicto social depende tanto de la justicia de sus reivindicaciones, como de la capacidad de  afiliar y organizar a los trabajadores y trabajadoras que aspira a representar en los centros de trabajo, una condición que no es sustituible con la acción sociopolítica, también necesaria, en las calles y plazas.

Y por otra, este veterano, culto e impertinente sindicalista reitera lo que ha sido en su larga y rica historia de militancia sindical y política, su constante obsesión, la exigencia a todas las personas con responsabilidades sindicales, a todos los niveles, para que se formen y estudien permanentemente. Y que esta necesidad la entiendan como una obligación inexcusable, propia del ejercicio de su responsabilidad, que debería enterrar la vagancia intelectual aún presente en algunos rincones del sindicalismo. Es un buen libro, ameno y útil para la defensa de la utilidad del sindicalismo desde una reflexión sobre sus importantes desafíos.

La segunda parte, escrita por el profesor de historia contemporánea, Javier Tebar con el título “Volver al trabajo, volver al sindicato”  contiene poderosas preguntas como ¿Adiós a la clase obrera? ¿Qué final del trabajo? o ¿Condenados a vivir en el mundo que vivimos?  Son preguntas que nos ayudan a poder afirmar: Compañeros y compañeras, no tengamos miedo de lo nuevo. De nosotros depende.

martes, 13 de junio de 2017

Una huelga general política de la Señorita Pepis para la independencia de Cataluña

Hay que reconocer que los líderes del independentismo catalán han sabido construir unos marcos mentales que han ido consiguiendo que centenares de miles de personas estén hoy firmemente convencidas de que están viviendo una situación idéntica o similar a la de aquellos negros años de la dictadura.

Este marco se resume en “España no es una democracia” y, por ello, el conflicto es la confrontación entre la libertad y el pueblo soberano de unos y los tribunales amañados de los otros. Han conseguido que se identifique al Estado con el gobierno del Partido Popular y sus políticas, cultivando con ello la creencia de que el ADN de España y, por extensión, el de la mayoría de los españoles, es su escasa calidad democrática histórica, frente a la tradición democrática de Catalunya y su gente.

Un marco efectivo y muy trabajado que ha conseguido que la mitad de la ciudadanía catalana identifique el objetivo de la independencia con la confrontación heroíca del débil contra el fuerte, la eterna lucha de David contra Goliat. La libertad frente a la opresión. Y por ende,  contemple a sus líderes como los herederos de Nelson Mandela o de  Rosa Parks del siglo XXI. Incluso que Jordi Pujol se pueda identificar por algunos con el Dalai Lama. Líderes heroicos que llaman a sus fieles a la movilización permanente, al sacrificio personal y colectivo.

Oímos voces de algunas personalidades muy ilustres de la clase bien pensante que hoy dicen estar dispuestas a dar la vida por la libertad (aunque a algunos de ellos no se les conozca ningún sacrificio en aquellos oscuros años de la dictadura)afirmando que vivimos en un régimen sin libertades democráticas, parecido al de Turquía.  Una descripción que a la mitad de los catalanes y catalanas, al menos, nos sitúa en una realidad irreconocible, incluso para quienes entendemos que este gobierno del PP es un nido de corrupción, y sus políticas económicas y sociales son profundamente regresivas, y quienes sabemos que la mayoría de esas políticas y prácticas han sido durante décadas muy similares a las aplicadas por esa derecha catalana hoy tan republicana, radical e insumisa.

Es sorprendente, al menos oír hoy, tras cuarenta años de Constitución y de democracia consolidada, consignas parecidas a las que en clandestinidad discutíamos en las células del PSUC o del PCE, y leíamos en Nuestra Bandera, Mundo Obrero o Treball, con el llamamiento a la Huelga General Política, la que tenía que provocar la ruptura democrática frente al régimen franquista, una acción dura y llena de riesgos, los que a lo largo de la historia de la Humanidad ha comportado siempre la lucha contra las dictaduras: marginación, despido, destierro, prisión, tortura, etc.

No deja de ser llamativo que desde  organizaciones independentistas, y por algunos líderes políticos, se emplace a los trabajadores y trabajadoras catalanas a la movilización permanente, a la ocupación de los espacios públicos y de las infraestructuras, y a la necesaria HPG (Huelga General Política) en Catalunya. Pero, eso sí en este caso, a una “huelga general política de La Señorita Pepis” en la que para  participar en las calles y plazas en el combate final por la recuperación de la libertad, se pida permiso a las empresas para disfrutar de días de fiesta a recuperar, o días de vacaciones.

Así que esperemos que más pronto que tarde seamos capaces de  regresar al país real y al Siglo actual, y se dejen los libros de caballería y de aventuras en las bibliotecas. Necesitados abrir una nueva etapa, llevamos demasiados años girando en la rotonda mientras nos siguen esperando muchos retos que exigen la máxima suma de voluntades y de saberes. Retos que demandan altas dosis de flexibilidad, negociación y cooperación para recuperar la afección mutua entre las sociedades de Catalunya y del resto de España que en otros periodos de nuestra historia común ha sido profunda y solidaria.


Flexibilidad y negociación es precisamente lo que falta en ese tren en el que viaja la mitad de Catalunya y que sí o sí,  anuncia que va a chocar el próximo 1 de octubre. Esperemos, por nuestro bien, que no se tengan que recoger durante décadas los destrozos de una sociedad moderna y democrática como son España y Catalunya. 

viernes, 12 de mayo de 2017

Preguntas sobre el trabajo 4.0

Muchos debates, estudios, foros, cursos y seminarios se realizan, todas las semanas, en España sobre la digitalización de la economía y la Industria 4.0. Pero podemos comprobar que en ellos se habla exclusivamente de su vertiente económica e industrial. Corremos así el riesgo de que nuestro país quede al margen de la necesidad de atender las consecuencias y el impacto que va a tener sobre el mercado de trabajo. Y éstas van a ser muchas, no sólo por sus consecuencias en la eliminación o creación de empleo, sino también por sus evidentes efectos en las relaciones y condiciones laborales.
Parece que Alemania ha sido consiente de este riesgo y desde el año 2015, su Ministra de Empleo y Asuntos Sociales, Andrea Maria Nahlesdel  SPD, impulsó un sólido y amplio proceso de diálogo que arrancó con la presentación del Libro Verde titulado: Trabajar 4.0Junto con un primer análisis sobre el impacto de la digitalización sobre el mercado de trabajo y la economía, ofrecía una herramienta muy útil para la investigación como son las preguntas claveEsos interrogantes iban a conformar el eje y guión del debate social sobre el que ha girado este proceso y que se ha centrado en el futuro de la organización del trabajo, de la participación y representación de los trabajadores, y  las consecuencias de la digitalización sobre los derechos de formación, la protección social y la adecuación de la normativa de seguridad e higiene en el trabajo.
Un proceso de análisis de los cambios que la digitalización producirá en el mercado de trabajo y las relaciones laborales que se ha dirigido a implicar a la sociedad civil, y que han participado prácticamente todas las organizaciones públicas y privadas relacionadas con el trabajo, la administración central y los estados federados, junto con los agentes sociales. Este proceso finalizó en noviembre de 2016 con la publicación del Libro Blanco Trabajar 4.0.
Esta experiencia alemana podría ser de gran utilidad para nuestro país. Para empezar, deberíamos intentar también dar respuesta a esas preguntas clave sobre los cambios en el trabajo y sus condiciones, huyendo del esquematismo, de las frases hechas y recetas simples para una realidad especialmente compleja, como es el futuro del trabajo, superando los vacíos e inútiles tópicos que estamos oyendo cada día.
Examinar esa experiencia alemana sería útil para no seguir repitiendo, copiando y pegando los mismos estudios, informes y documentos de forma reiterada, como aún se presenta en la mayoría de los foros de estudio y reflexión. Quizás sería útil para superar la deslavazada, inconexa y descoordinada actividad de nuestras administraciones sobre la digitalización y la Industria 4.0, pues, también en ésto, aparecen como esferas que no se tocan ni coordinan y, por supuesto, tampoco suman.
Probablemente sería útil que el Ministerio de Empleo o, si considera que es mucho trabajo, el Consejo Económico y Social español (CES) junto con los de todas las CCAA impulsara, desde la modestia de las dudas y la suma de esfuerzos y saberes, un ordenado, coordinado y amplio proceso de reflexión con los agentes sociales, las administraciones públicas, las universidades y aquellas entidades que tengan algo que aportar sobre el futuro del trabajo 4.0. 
Un proceso articulado desde esas preguntas clave, cuyoresumen publica el número 210 de Actualidad Internacional Sociolaboral del Ministerio de Empleo y Seguridad Social (1), que algunas son:
¿Cómo garantizar la participación laboral de colectivos especialmente vulnerables en el mercado de trabajo? ¿Quésoluciones pueden conjugar los intereses de los trabajadores y de las empresas para dotar a las empresas de mayor flexibilidad? ¿Quémodelo laboral puede tener en cuenta las diferentes fases de la vida? ¿Qué apoyo precisan las familias para avanzar en el reparto equitativo de tareas? ¿Qué espacios hacen falta para hacer posibles experiencias y reivindicaciones colectivas sociales y laborales en un período marcado por la individualización y la flexibilización? ¿Cómo garantizar la participación de los trabajadores en el éxito económico de algunos sectores? ¿Cómo eliminar la desigualdad de género?¿Cómo garantizar que la Seguridad Social y el sistema de pensiones tengan ingresos suficientes? ¿Cuáles son los efectos que los nuevos modelos empresariales tienen sobre la protección social? ¿Cómo realizar los principios del buen trabajo en el siglo XXI? ¿Cómo proteger la seguridad y la salud en la era digital? ¿Las normas laborales son adecuadas para la era digital? ¿Son falsos autónomos los trabajadores empleados en plataformas digitales? …
Preguntas que, como podemos comprobar, están muy lejos de las prioridades políticas del gobierno del Partido Popular y de las  preocupaciones de la mayoría de nuestras organizaciones políticas. Muy lejos de la actitud que mantiene la patronal española con sus exigencias de acentuar la Reforma Laboral que apuntan a una mayor degradación del mercado de trabajo. Preguntas que sí se están formulando algunas estructuras y dirigentes sindicales de nuestro país, como demuestra  el Plan de Acción que se discutirá en el próximo Congreso de la Federación de Servicios de CCOO, insistiendo en reclamar más formación, estudio y discusión sobre el futuro del trabajo 4.0.

La duda está en saber si seguiremos mirando a la luna cuando se trata de hablar del futuro del trabajo.

Esperemos que no, nos va el futuro.

sábado, 29 de abril de 2017

La Responsabilidad Social del Canal Isabel II. Sin palabras




Dicen que la evidencia no se demuestra, que no hace falta argumentarla, ni incluso explicarla, porque habla sola. Y esto es lo que sucede con el escándalo que hemos conocido estos últimos días en relación a la gestión de la empresa pública Canal Isabel II, al comprobar lo falsas que pueden llegar a ser las menciones honoríficas, y los premios que se otorgan a las empresas por su Responsabilidad Social; lo insolventes que pueden ser las entidades, organismos e instituciones que prescriben la reputación de las empresas, o lo tramposas las que auditan y estampan su firma autentificando los datos de las memorias y la transparencia en la gestión de empresas y  organizaciones.

¿Por qué estas afirmaciones? Al generalizar, existe el riesgo de que paguen justos por pecadores, pues habrá excepciones que respondan lo que firman y afirman  con rigor.

Los compromisos y honores reflejados en el portal de transparencia de la empresa Canal Isabel II, conocida la realidad, suenan al menos a una tomadura de pelo, si no a un insulto a sus empleados, a los clientes y al conjunto de la sociedad.

A la empresa Canal Isabel II le fue otorgada, por sexto año consecutivo, la mención honorífica a la gestión transparente y responsable por el Pacto Mundial de Naciones Unidas (Global Compact), una entidad cuya misión es precisamente promover los 10 principios básicos que universalmente se entienden como responsabilidad social empresarial y que agrupan en cuatro áreas: derechos humanos, trabajo, medio ambiente y anticorrupción. Visto el resultado en el Canal Isabel II, resulta desolador, y debería ser objeto de preocupación para los dirigentes de esta aún prestigiosa entidad de las Naciones Unidas.

Ésta es la evidencia que se muestra sola y que no precisa comentario alguno. Textual:

“El Pacto Mundial de Naciones Unidas (Global Compact) ha otorgado por sexto año consecutivo el grado Advanced al Informe Anual corporativo de Canal de Isabel II, la máxima calificación que concede la mayor iniciativa voluntaria de responsabilidad social empresarial en el mundo. Esta distinción reconoce la calidad de la información facilitada por las empresas en sus memorias anuales”.

El Informe Anual de la empresa pública de agua se elabora siguiendo las indicaciones de la Guía G4 para la elaboración de memorias de sostenibilidad del Global Reporting Initiative (GRI), el principal estándar internacional en este ámbito, en su opción Comprehensive.

Los contenidos de este informe han sido sometidos a una verificación independiente por parte del auditor de cuentas de la compañía. En el ejercicio 2015 esta verificación la ha realizado KPMG.

Tras su publicación, el Informe es enviado al Pacto Mundial para su evaluación. Canal de Isabel II ha obtenido el grado Advanced “como reconocimiento al esfuerzo realizado en ser transparentes y en declarar e informar públicamente de la adopción de buenas prácticas en materia de sostenibilidad y gestión responsable”.

Sin palabras.

Todas aquellas personas que trabajamos y estamos interesadas o comprometidas   con la Responsabilidad Social en los distintos niveles (profesionales, empresariales, sindicales, académicos, etc.) deberíamos aprender de realidades como las vividas en tantas empresas e instituciones en las que, hasta que no salta por los aires un escándalo, no se descubre la falsedad de sus compromisos de Responsabilidad Social, aunque hayan sido certificados e incluso premiados por su buen ejemplo y avalados por instituciones creadas al efecto.


Más allá de la falsedad de esos gestores, en este caso presuntos delincuentes, ejemplos como el del Canal Isabel II nos advierte de la debilidad y falta de rigor de tantos auditores y certificados que hacen que, cuando se descubre la  falsedad, tengamos que decir: ¡Sin palabras! Y tengamos que exigir más rigor a todo lo que rodea la Responsabilidad Social Empresarial: profesionales, organizaciones e instituciones.

viernes, 14 de abril de 2017

El futuro del trabajo. ¿De la hoja de salarios a la factura?

En los últimos años ha ido surgiendo una nueva figura laboral, definida por unos como “trabajador independiente” o “falso autónomo”, y por otros como “post asalariado”, pero más pronto que tarde se impondrá un término inglés que nos permitirá su identificación con más precisión y, así, parecerá una innovación o resultado del progreso tecnológico.

Pero mientras,  nos quedaremos en la descripción de las condiciones de la mayoría de estos trabajos: son trabajadores y trabajadoras contratados para micro tareas y trabajos esporádicos, la gran mayoría en condiciones que no cubren los mínimos derechos laborales ni sociales, y expuestos a los avatares coyunturales y comerciales del momento.

Una figura en el mundo del trabajo cada día más numerosa, que surge de la  tendencia generalizada por parte de las empresas a externalizar la mayor cantidad de trabajos posibles a través de modalidades como el outsourcing y el crowdsourcing, y  de la proliferación de plataformas tecnológicas que ofrecen aplicaciones de servicio y permiten a las empresas llevar la flexibilidad a sus máximos extremos, convirtiendo la remuneración del trabajo en una negociación entre cada empresa y cada una de las personas prestatarias del servicio.

Son trabajadores por cuenta propia y son “su propio patrón”, contratados para un proyecto o una misión determinada. Es una nueva opción de trabajo que en muchos foros es presentada como la gran solución innovadora ante la falta de empleo para los jóvenes, como la panacea para el trabajador libre, al que se remunera según sus méritos y capacidades, en lugar de por un salario preestablecido desde un “viejo” convenio colectivo.

Pronto, la mayoría de estos jóvenes, y en especial en el caso de que no pertenezcan a la élite del conocimiento, descubren la cruda realidad al comprobar que no salen muy bien parados. Si no son parte de esos pocos casos que representan menos del uno por ciento, (consultores, especialistas informáticos o expertos de alto nivel en cualquier materia con escasa oferta), y no poseen las excepcionales y escasas competencias más buscadas por las empresas, ese trabajo independiente está muy lejos de ser la fuente de una mayor libertad para el trabajador. Más bien todo lo contrario, pronto comprueban que la mayoría de ellos trabajan a precios y en condiciones que los asalariados de muchas empresas juzgarían inaceptables.

Ésta ha sido una de las consecuencias de la externalización sin reglas que se ha dirigido a bordear la regulación y las leyes yque la última Reforma Laboral ha potenciado en nuestro país. Su triste resultado es que hoy tengamos el mercado de trabajo más golfo, más precario y con las mayores desigualdades sociales y salariales, por la drástica depresión de las rentas del trabajo, que proviene esencialmente de la precariedad de las condiciones de trabajo y salario de estos trabajadores y trabajadoras jóvenes.

Una externalización sin reglas, que está permitiendo que muchas empresas puedan restablecer para unaproporción creciente de personas las condiciones sociales que existían a comienzos del siglo XIX. Vemos queson contratados solo para tareas específicas y en la mayoría de las ocasiones en condiciones precarias, a destajo o de manera intermitente. Vemos que las empresas no están obligadas a pagar seguros sociales, ni licencias, ni indemnizaciones por despido, ni formación. Vemos que han conseguido reemplazar la negociación colectiva por la negociación individual, los salarios convencionales por las remuneraciones individualizadas, la relación laboral por la relación comercial. Vemos que han conseguido pasar de la hoja de salarios a la factura.

Ante ello, el movimiento sindical deberá atender a estos colectivos, que son parte de la clase trabajadora con especiales y específicas problemáticas. Tendrá que poner todo su saber, experiencia, recursos y fuerza para organizar esta fuerza de trabajo. Tendrá que innovar, copiar y transferir experiencia. Sabedores que estos colectivos ocupan cada día más los lugares estratégicos para que funcionen las empresas y la sociedad. El reto del sindicalismo está en demostrarles su utilidad, está en organizándolos con nuevas formas. Está en conseguir que tomen conciencia de su fuerza, que es mucha.  De ello depende su y nuestro futuro como sociedad.